Alquilar, ¿se puede?

Alquilar, ¿se puede?

julio 22, 2015

El programa "Alquilar se Puede" de ayuda a inquilinos que lanzó en febrero el Gobierno de la Ciudad, ha tenido una difusión muy importante, tanto en medios de comunicación, como en redes sociales, cartelería en vía pública y colectivos. A seis meses de creado el programa, diversas agrupaciones solicitan información sobre la cantidad de familias que se inscribieron y cuántas de ellas terminaron recibiendo el beneficio del plan.

Según el censo nacional de 2010, el 31% de las personas que viven en Buenos Aires, alquilan. Agrupaciones de inquilinos vienen trabajando en el tema, pero ninguno de los proyectos que buscan regular los alquileres presentados en la Legislatura y en el Congreso llegaron, si quiera, a la Comisión de Vivienda.

El gobierno porteño tomó nota del problema y lanzó “Alquiló se Puede”, un programa del Instituto de la Vivienda y del Banco Ciudad, con el objetico facilitar la entrada y permanencia a un alquiler. Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. “Es un crédito bancario, no una política de Estado para vivienda”, manifestó Gervasio Muñoz, de la Asesoría a Inquilinos de ATE.
La situación de los inquilinos en la Ciudad de Buenos Aires es compleja: para iniciar un contrato de alquiler hay que pagar cuatro meses juntos -dos de comisión inmobiliaria, uno de depósito y el mes en curso-. Además se exige el pago de los gastos administrativos,y es condición tener una garantía propietaria de familiar directo en Capital Federal. Esta última dificultad quedaría subsanada con el plan, pero son pocos los postulantes que cumplen con las condiciones para acceder al sistema.
El proyectoconsiste en un préstamo para financiar los gastos que debe afrontar todo inquilino al iniciar un contrato de alquiler y se brinda, además, una garantía bancaria.En este sentido, está orientado a: hogares con ingresos entre 1 y 5 Salarios Mínimo Vital y Móvil (SMVyM), estudiantes de todo el país (hasta 25 años), que por sus estudios universitarios o terciarios, requieran instalarse en la CABA, trabajadores con ingresos no registrados y adultos mayores con jubilación y/o pensión por viudez.
Entre los requisitos de los solicitantes se encuentra la residencia, trabajo o estudio en la Ciudad, en el caso de extranjeros contar con DNI de carácter permanente, no tener antecedentes financieros desfavorables, un monto del alquiler que no supere el 40% de los ingresos familiares netos mensuales, para los casos con subsidio no ser propietario de más del 33% de un inmueble a su nombre y no haber sido beneficiado por otro programa.
El programa fue el arma de batalla del Pro durante las últimas elecciones: hay publicidades en la calle, colectivos y en la web. Aunquela cantidad de préstamos entregados no cumple las expectativas, el gobierno porteño asegura que trabaja para llegar a 6 mil beneficiarios antes de fin de año. “Tenemos 80 solicitantes que ya tienen la garantía otorgada y están eligiendo la propiedad”, explicaron desde el Banco Ciudad.

El bajísimo impacto del programa salió a la luz durante la campaña electoral. Después de las PASO se conoció un dato que aunque resultó erróneo encendió la señal de alarma: se decía que sólo una persona había sido beneficiara del plan de ayuda a inquilinos, a pesar de la gran cantidad de difusión que tuvo el proyecto.
Fuentes no oficiales informan que los beneficiarios de dicho programa rondarían las 10 familias, razón por la cual, desde el partido Bien Común piden saber sobre el dinero gastado en la difusión del mencionado programa, y ver si es acorde con los resultados obtenidos “en la voluntad velar por los recursos públicos y su correcta aplicación”.