La concesionaria del Zoológico de Buenos Aires, en la mira por incumplimiento y desinversión

La concesionaria del Zoológico de Buenos Aires, en la mira por incumplimiento y desinversión

octubre 26, 2015

El estado del Zoológico de Buenos Aires es preocupante y las irregularidades con el cumplimiento del pliego de bases y condiciones particulares de la Concesión de Uso y Explotación del Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires están a la vista.

 

 

Según el Decreto N.° 210/12: “el descuido y la falta de mantenimiento de numerosos edificios, la falta de seguridad para el personal y las malas condiciones de habitabilidad de los animales, todas producto del vaciamiento y falta de inversión por parte de la concesionaria.”

 

El Jardín Zoológico fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Decreto PEN 437/97, abarcando al conjunto edilicio paisajístico-ambiental y artístico-ornamental, lo que obliga a que cualquier intervención deba ser autorizada por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos.

 

Además, por Ley Nº 2.548/07 de la CABA, el Zoológico quedó comprendido como Edificio Representativo con protección patrimonial estructural como “edificios de carácter singular y tipológico, que por su valor histórico, arquitectónico, urbanístico o simbólico caracterizan su entorno o califican un espacio urbano o son testimonio de la memoria de la comunidad“

 

También está protegido por la Ley Nº1.227 de Patrimonio Cultural, por la que la Unidad Técnica de Coordinación Integral de Catálogos, Registros e Inventarios, que responde a la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, debería registrar todos los bienes muebles e inmuebles integrantes del patrimonio cultural.

 

Sin embargo, ya en el 2008, un informe de la Auditoría General de la Ciudad advertía sobre el estado de destrucción y peligro de derrumbe de los edificios; con el consecuente peligro para las personas y los animales. En el documento, se destacaron entre “las falencias más relevantes por parte del Estado”: la “Inactividad de la administración frente a los incumplimientos contractuales o legales ydeficiencias en el registro y resguardo de la información.”

 

“Falta de control sobre la liquidación del canon y de los rubros que lo componen; Carencia de habilitación gubernamental para las obras y actividades que se desarrollan en el predio concesionado; Falta de acciones eficientes para asegurar la conservación del patrimonio cultural y natural”, continúa el informe.

 

En este contexto, el Partido Socialista Auténtico presentó un proyecto de declaración en el que solicita al Poder Ejecutivo “su intervención en el Jardín Zoológico de Buenos Aires, para preservar la seguridad laboral de los empleados, el patrimonio arquitectónico, el arbolado, los animales, el conjunto edilicio paisajístico-ambiental y artístico-ornamental.”

 

La concesión termina en el 2017 y hay “cuestiones urgentes que no pueden esperar al vencimiento”, sostiene el proyecto. El Zoológico pertenece a la Ciudad incluyendo su patrimonio paisajístico, faunístico, arquitectónico, y los trabajadores son del Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA).

 

“El concesionario tiene su parte de responsabilidad, pero el responsable último es el Gobierno, quien debe controlar el cumplimiento del contrato por parte del concesionario”, afirma el legislador del PSA Adrián Camps. Así también lo estipula el pliego, que establece un régimen de penalidades en el apartado XVI, art. 55, donde establece entre las faltas graves de incumplimiento de obligaciones “La falta de mantenimiento del Espacio en perfectas condiciones de higiene, conservación, seguridad y ordenamiento”.

 

El Jardín Ecológico, una contrapropuesta que cada vez gana más adherentes

Ante el aumento de los cuestionamientos al accionar de la empresa que concesiona el zoológico y el abandono en que se encuentra, van tomando fuerza proyectos alternativos para buscar una solución. Uno de ellos es el Proyecto de Ley Jardín Ecológico, elaborado por la ONG Sin Zoo y presentado en la Legislatura, entre otros, por Adrián Camps.

El mismo propone el cierre del Zoo de Palermo y su reconversión en un centro para la rehabilitación de fauna SIN EXHIBICIÓN, con paseos educativos sobre salud ambiental y derecho animal.

• El Jardín Ecológico será un paseo público que promoverá:
El respeto a la naturaleza, los derechos de los animales, la salud ambiental.

• Será un espacio de preservación y rehabilitación de la fauna silvestre autóctona, sin exhibición al público ni exposición de los animales a situaciones de estrés .

• Recibirá animales provenientes de decomisos, secuestros, maltrato o abandono, procurándoles atención médica y la oportuna liberación en su correspondiente hábitat o el traslado a santuarios o reservas, locales o del exterior, que reúnan las condiciones para albergarlos.

• Prevé también un espacio para la labor de ONGs, Fundaciones, Asociaciones, etc., públicas o privadas, sin fines de lucro, que tengan por finalidad la defensa del ambiente y/o de los derechos de los animales

• Incluye a los actuales trabajadores del Zoo que serán capacitados para atender las nuevas tareas requeridas por el Jardín Ecológico.