Solicitan con urgencia un grupo electrógeno para un vecino electrodependiente en Villa Real

Solicitan con urgencia un grupo electrógeno para un vecino electrodependiente en Villa Real

febrero 15, 2018

Enrique Corral tiene cáncer de pulmón, un Epoc, una válvula obstruida y está conectado a oxígeno. Durante el último corte de luz estuvo más de 9 horas sin electricidad, con serio riesgo de perder la vida. Se salvó gracias a los vecinos del barrio, que luego de una serie de reclamos que incluyeron ir hasta Edesur a buscar un repuesto, lograron que vuelva la energía. Silvia, su mujer, busca desesperadamente que la empresa o las autoridades de la Comuna le den una solución urgente al problema.

 

“Cuando sube la temperatura tiemblo”, asegura Silvia con preocupación. Jubilada, vecina de Villa Real, dedica su vida al cuidado de su marido Enrique. “Yo no lo puedo dejar. Él tiene un cáncer de pulmón, está con un Epoc, está conectado a oxígeno y tiene una válvula obstruida”, cuenta a Nadie Nos Invitó. Su vida depende del oxígeno y de la electricidad. “En casa tengo más oxigeno que gente”, grafica. “El que va enchufado es el concentrador, y cuando no hay luz empiezo a usar las baterías. Después tengo tubos, que son muy fuertes y debilitan el corazón, y mi marido tiene una válvula obstruida, por eso trato de usarlo lo mínimo indispensable y trato que él no se mueva porque la saturación baja y le tengo que dar más oxígeno y es todo un problema”. Ese no es el único problema de Silvia. El otro es la indiferencia. Hace días que, ante los reiterados cortes de luz en el barrio, viene solicitando que Edesur le brinde un generador pero cada llamado termina en la nada.

 

“Nadie me escucha – asegura Silvia-. Tengo la suerte de tener los vecinos, que son mi familia”. Esa “familia”, como ella la denomina, es la única que le dio una respuesta favorable el sábado 2 de febrero, cuando gran parte de Villa Real se quedó sin electricidad al mediodía. Enterados de la grave situación de Enrique, los vecinos iniciaron una serie de reclamos a la empresa, a la policía y hasta a los comuneros, pero ante la falta de respuesta de todos ellos terminaron yendo a buscar por sus propios medios un fusible de repuesto al edificio de Edesur ubicado en Lacarra y Alberdi. Sólo así, tras una odisea que duró más de ocho horas, lograron que vuelva la luz al barrio y que Enrique vuelva a tener garantizado el oxígeno.

 

Silvia no deja de agradecer a los vecinos pero sabe que la solución tendría que venir de parte de las autoridades y, sobretodo, de Edesur. “Por ley, con un ecodependiente me tienen que dar un generador, pero el trámite tendría que ser más fácil. Tendría que ir a Edesur y presentar mi certificado medio y listo. Pero todo es una burocracia y a mí lo que me falta es tiempo, porque si mi marido le agarra una crisis la única que lo saca soy yo hasta que llega la ambulancia”, explica.

 

En ese sentido, la Asociación Argentina de Electrodependientes (AAED) viene exigiendo a Edesur que cree una cuadrilla especial para personas Electrodependendientes, con una línea telefónica exclusiva que sea eficaz y funcione y denunció que los requisitos establecidos por el ENRE para obtener un grupo electrógeno en forma gratuita “vuelven inaccesible un derecho garantizado por la ley”, ya que implican gastos que rondan los 4.500 pesos.

 

En ese sentido, la AAED denunció a través de un comunicado que las empresas prestadores “no están cumpliendo” con la entrega de grupos electrógenos u otras fuentes de energía alternativa a usuarios de la Ciudad de Buenos Aires que dependen de la electricidad para vivir, y que tampoco proveen el combustible a quienes ya poseen un grupo electrógeno propio, incumpliendo la ley 27.351, aprobada en noviembre de 2017.

Por su parte, desde Edenor y Edesur aseguraron a Télam que la entrega de fuentes alternativas es “un proceso en el que estamos trabajando y empezando a cumplir”, dado que este aspecto de la Ley fue reglamentado recién en noviembre pasado.

 

Una necesidad que no puede esperar

Mientras, Silvia y cientos de hogares más donde viven personas electrodependietes, necesitan una solución rápida y eficaz que hasta el momento no llegó ni desde la empresa, ni desde las autoridades comunales ni policiales. “¿Vos me decís que los bomberos no tiene un grupo electrógeno para prestarme?, pregunta con bronca.

 

“Yo cuando sube la temperatura tiemblo. Tengo todo cargado, pero se acaba”. Sabe que cuenta con los vecinos, pero exige que quienes tiene que hacerse cargo, cumplan sus obligaciones. “Por ahí esta nota sirve para que ellos se enteren que uno se está moviendo y den una solución”, reflexiona. Ojalá tenga razón.