La Escuela de Música de Floresta, un símbolo de la Comuna 10: “El sentido de pertenencia es muy fuerte”

La Escuela de Música de Floresta, un símbolo de la Comuna 10: “El sentido de pertenencia es muy fuerte”

agosto 27, 2026

Leandro Manganelli y Perla Castillo.

 

La Escuela de Música Nro. 2 D.E. 18, ubicada en Camarones 4351, es una usina de cultura para el barrio de Floresta. Allí, niños y niñas acuden desde los 4 años a una formación que, según Romina Silva, la directora, “puede ser un proyecto de vida”.

 

“El coro, como la orquesta o los conjuntos instrumentales que también hay en la escuela, tienen un plus, que es la parte grupal. No solo desde lo social, sino también desde lo musical, ya que se escuchan, hay armonías; para la formación musical es muy bueno”, dice Esteban Vázquez. Es profesor de la escuela y está a cargo del coro de cámara, una de las materias grupales que ostenta la institución: también hay danza folclórica, percusión y expresión corporal. “Cada coro tiene un sonido particular; nosotros intentamos hacer un repertorio variado para que tengan contacto con distintos lenguajes”, explica Vázquez.

 

A partir de los 4 años, la escuela abre sus puertas para la formación inicial -hasta los 6- y desde de los 7 años las y los chicos pueden elegir instrumentos, ya sea de cuerda -violín, violoncello, contrabajo y guitarra- o de vientos -flauta traversa, flauta dulce, clarinete y metales (trompeta y trombón). Las inscripciones son virtuales y se hacen a fin de año para el ciclo lectivo próximo, pero quedan vacantes en algunas cátedras a las que las y los ingresantes se pueden incorporar sin necesidad de esperar a diciembre: contrabajo, clarinete, metales y flauta dulce.

 

 

Imagen. Romina Silva y Esteban Vázquez, orgullosos de la Escuela de Música.

 

 

“Hacer música con otros es otra forma de aprender, no es lo mismo cuando estás compartiendo -abre el juego Romina Silva-. Nuestra escuela es una comunidad que es una familia; casi todos los chicos que vienen tuvieron a su mamá, su papá o su tío que pasó por acá, entonces el sentido de pertenencia es muy fuerte”. La representación se siente cuando las y los vecinos de Floresta reconocen a la institución como “la escuelita de música”: el diminutivo puesto de forma cariñosa. Y ese amor se ve reflejado en una anécdota que cuenta Silva: “Hace unos años se jubiló la directora, María de los Ángeles Valladares, y le preparamos una despedida a la que vinieron a tocar sus ex alumnos, que en su mayoría se dedican a la música”.

 

 

 

Otro punto que le da prestigio a la Escuela de Música es el acuerdo que tiene con el Conservatorio Manuel de Falla, lo que ofrece evaluaciones conjuntas para seguir la formación musical en dicha institución. “Nos ha pasado que ex alumnos vengan a hacer sus prácticas a la escuela, eso es muy satisfactorio”, cuenta Romina Silva y, orgullosa, resume: “la escuela va mucho más allá del contenido musical”.

 

Una vez por mes, la 2 D.E. 18 organiza un concierto abierto a la comunidad en el que se pone en evidencia todo lo dicho en esta nota, y los días 12 y 13 de noviembre va a tener lugar un festival de guitarras en la escuela y en el Espacio Cultural Miranda. El ensamble de guitarras “8 gambas” -formado por alumnos-, que el año pasado se presentó en el Museo Histórico “Cornelio de Saavedra”, va a tocar con Juan Falú en Bargoglio el 6 de noviembre y, como si fuera poco, el coro va a participar de la noche de los museos, según adelantó Esteban Vázquez: “Intentamos hacer eso para que los chicos tengan el contacto del público que no sean los padres; está bueno que toquen para otra gente”.