Viajar en colectivo vuelve a ser más caro. Entró en vigencia un nuevo aumento en las tarifas de las líneas nacionales, en el marco del esquema de actualizaciones mensuales que impulsa el Gobierno. El incremento impacta en todos los recorridos y también modifica los valores para quienes utilizan una tarjeta SUBE sin registrar, que continúan pagando una tarifa diferencial significativamente más alta.
Con la actualización, el boleto mínimo para recorridos de hasta 3 kilómetros pasó a costar $742,81 para los usuarios con SUBE registrada. En tanto, los viajes de entre 3 y 6 kilómetros tienen un valor de $835,32; los de 6 a 12 kilómetros cuestan $952; los trayectos de 12 a 27 kilómetros ascienden a $1.075,37 y los recorridos superiores a 27 kilómetros llegan a $1.227,76.
Para quienes viajan con una tarjeta SUBE sin nominalizar, los valores prácticamente se duplican. En esos casos, las tarifas oscilan entre $1.485,62 y $2.455,52, dependiendo de la distancia recorrida.
Este ajuste forma parte del cronograma de incrementos previsto para las líneas de jurisdicción nacional, que contempló actualizaciones del 2% durante mayo, junio y julio. Al mismo tiempo, las líneas que dependen de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires también aplicaron aumentos bajo sus propios mecanismos de actualización tarifaria.
La suba se produce mientras el Gobierno nacional continúa analizando una nueva estructura de costos para el transporte público, lo que podría derivar en futuras modificaciones del esquema tarifario.
Con este nuevo incremento, el transporte público vuelve a sumar presión sobre el presupuesto de los usuarios que utilizan diariamente el colectivo para trasladarse por la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana.



