“La donación de órganos es un acto solidario, voluntario y altruista, no es plata” | Silvia Irigaray, mamá de Maxi Tasca, rechazó las propuestas de Javier Milei

“La donación de órganos es un acto solidario, voluntario y altruista, no es plata” | Silvia Irigaray, mamá de Maxi Tasca, rechazó las propuestas de Javier Milei

noviembre 15, 2023

Silvia Irigaray es mamá de Maxi Tasca, una de las víctimas de la Masacre de Floresta en 2001. Desde entonces es una activa militante por la vida y por la donación de órganos. En esta entrevista, cuenta cómo fue la decisión de donar los órganos de Maxi, brinda claridad sobre un tema tan sensible y asegura que el candidato Milei demostró una peligrosa ignorancia sobre el tema. “En este momento hay 7.133 personas que esperan un trasplante, o sea, esperan una oportunidad para vivir. Y que escuchen estas cosas tan feas, como mercado de órganos o corrupción, a ellos los hiere doblemente porque esta cantidad de personas están ahí como diciendo, ¿entonces si no hay plata de por medio no lo voy a ganar yo el órgano?”.

 

 

¿Cómo fue la decisión de donar los órganos de Maxi?

 

Mirá, en realidad era un tema que había surgido muchos años antes, en una sobremesa después de una comida familiar, y a mí se me ocurrió decir que el día de mañana yo quería donar mis órganos porque me parecía que era una buena acción, un acto de amor, como dijiste vos hace un momento, y recuerdo que Pablo y Maxi, mis dos hijos, decían “¿y qué es eso de donar tus órganos?”. Entonces hablamos el tema un poco por arriba, porque en aquel momento ellos eran chicos, tenían alrededor de 10 y 11 años.

 

Muchos años después, cuando Maxi saca su primer documento y le toca votar por primera vez, en el documento confirma que quiere ser donante de órganos y tejidos. Y vuelve a casa muy contento, porque es como que aquella semillita que yo había puesto en aquella conversación realmente había tenido un fruto importante. Nos abrazamos, le di un beso y quedó ahí el tema. Nunca imaginé que iba a ser yo la que iba a pedir, por favor, quiero que se cumpla el pedido de Maxi.

 

Después de la muerte de Maxi yo puse mucho esfuerzo para transformar la angustia y la tristeza que sentía, y poder reconstruirme y no derrumbarme. Fue muy terrible que de un momento para otro a mí me había quedado un solo hijo para abrazar, y a Maxi ya no lo tenía. Entonces saber que él ayudó con sus órganos a mejorar la vida de otras personas me hizo bien, me hizo tanto bien que me convertí en esta persona que soy ahora.

 

Hoy a la tarde estuve acompañando a una mamá en una sala de espera, mientras a su hijo le estaban colocando una córnea que la estaba esperando después de bastante tiempo. Entonces a mí eso me conecta con la vida.

 

 

 

Imagen. Silvia Irigaray, acompañando a la familia de las victimas del choque que hubo este año en en la esquina de Chivilcoy y Cesar Díaz, Floresta.

 

 

En un año electoral, uno está esperando que se discuta de economía, de trabajo, de derechos, de políticas sociales, de educación y, siento que de alguna manera, el tema de la donación de órganos se coló en la discusión electoral, porque es un tema en el cual hay cierto consenso, no? En ese sentido, ¿cómo te cayeron las propuestas de Javier Milei, que habló de un “mercado de órganos”, y justificó la posible venta de órganos?

 

Desde agosto del 2022 que él ya venía haciendo comentarios que no eran para el bien de nadie. Después fue encontrando como que provocaba una escucha. Yo creo que este hombre lo que le gusta es que suframos un sacudón, porque yo te digo sufrí un sacudón. Fue indescriptible escuchar tanto a Milei como a Diana Mondino (diputada nacional electa por La Libertad Avanza) hablar de este tema. Y yo lo que entiendo es que demostraron ignorancia.

 

Es disparatado hablar de un mercado de órganos, decir que hay corrupción. Es una falta de respeto al Incucai (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante), que la verdad es algo tan serio, tan transparente. En este momento hay 7.133 personas que esperan un trasplante, o sea, esperan una oportunidad para vivir. Y que escuchen estas cosas tan feas, como mercado de órganos, corrupción a ellos los hiere doblemente porque esta cantidad de personas están ahí como diciendo, ¿entonces si no hay plata de por medio no lo voy a ganar yo el órgano? Y me pasó con una persona que me llamó del interior hace un mes, y que directamente me dijo “señora, si mi familia entre todos hacemos una vaquita, ¿yo podré conseguir córneas? Porque soy muy joven – no llegaba a 30 años- y había perdido casi el 100% de la vista”. Entonces yo le expliqué que no, que no es así, que hay una lista de espera, que los médicos van analizando quiénes tienen prioridad.

 

Pero eso para mí fue desesperante, porque para que esta chica me llamase y me diga si juntan la Plata y cuánta plata tenía que ser, ese pensamiento fue provocado justamente por esas propuestas tan ignorantes de Milei hablando del mercado de órganos.

 

 

Imagen. Silvia Irigaray, en el Corralón de Floresta. detrás de ella, la escultura que homenajea a los tres jovenes asesinados en la masacre de Floresta.

 

 

Me imagino la bronca que te da Silvia porque además es un tema donde siempre circularon “mitos” o temores, y que un candidato que tiene tanta exposición mediática y de hecho que llegó al balotaje desinforme de la manera que está desinformando, es un sacudón como decís. En ese sentido, ¿cuáles son dos o tres cosas que te parece fundamental dejar claras para también no solo dar tranquilidad, sino también para poder volver a encarrilar un poco la discusión y el tema sobre la donación de órganos?

 

El tema de la donación de órganos hay que hablarlo siempre cuando todo está bien en casa, en la familia, porque después entra una desesperación. A veces podés estar maravillosamente bien y en 24 horas un virus te entró y te ataca un órgano, como puede ser el corazón u otro, y la única posibilidad es un trasplante. Y todo eso ocurre en muy pocos días.

Ahora hay personas que todavía se resisten, por esto que decís vos del temor, del “a ver si en vez de ponerme bien me matan para sacarme y no me dan la oportunidad”, y la verdad que eso no pasa. Está comprobadísimo. Hay un mito de una Traffic blanca que aparece cada una cantidad de años y te digo que jamás pero jamás, en la cantidad de años existe el Incucai, han tenido una denuncia. Nunca apareció ni un niño ni un grande con la panza rota porque le sacaron algo. Primero, porque en todo el operativo para hacer la ablación, que es cuando ya tenés muerte cerebral y te pueden retirar el órgano para después dárselo al indicado, tienen que participar entre 110 a 150 profesionales, de un lado y del otro.

O sea, es querer saber un poquito más. Por eso por eso yo dije que demostraron ignorancia, porque esto no es tirar así nomás un par de palabras y que nos quede toda la preocupación. Porque si en un tema tan serio, tan importante como éste tiran y esconden la mano, y la dejan picando, no sirve ni que pidan perdón. De hecho, no lo han hecho. Cada uno de nosotros tiene más posibilidades de ingresar a una lista de espera que de ser donante. Mirá lo que te digo, que de ser donante y luego del fallecimiento. O sea, son altas las posibilidades que vos tengas dentro de tu familia o de tus amigos alguien que va a necesitar la ayuda de otra persona. Y la donación de órganos es un acto, hay hay palabras clave: es solidario, es voluntario y es altruista, no es plata. Uno lo hace porque lo siente. Yo entregué a mi hijo y jamás tuve la curiosidad -igual por ley no se permite saber- dónde están las córneas o dónde están las válvulas de su corazón. En realidad es el acto de amor.

 

Quiero decirte algo, la verdad que trato siempre de no meterme políticamente, de decir hago esto o lo otro. Justamente por tener por ahí una imagen un poco más conocida me trato siempre de cuidar, pero hoy con vos yo te digo, no me voy a cuidar nada: Me asusta y preocupa la intolerancia de Javier Milei, y me da temor cómo incita a la violencia. Por eso yo el 19 de noviembre voy a votar con profunda convicción a Sergio Tomás Massa.

 

Entrevista: Alejandro Volkind