La larga pelea por un nuevo edificio para la escuela de danzas Jorge Donn, contada en primera persona

La larga pelea por un nuevo edificio para la escuela de danzas Jorge Donn, contada en primera persona

mayo 11, 2021

 

 

Escribe: Sandra Lizza (*)

 

 

Voy a contar un poco la historia de la escuela, como mamá. Mi nombre es Sandra y mi hija Julia ingresó a la escuela Jorge Donn con once años en el 2011. Como siempre fui participativa, me uní a la Cooperadora. Ahí conocí a Héctor, el papá de Agustina, el otro actor de la causa judicial.

 

Era una Cooperadora muy comprometida, pero la escuela tenía demasiados problemas que sólo se podían conocer desde adentro. Un día se inundó todo el subsuelo donde funcionaba un aula grande y el buffet. Se habían encontrado heces de roedores en las aulas donde bailaban y justo el Gobierno porteño había terminado una obra eléctrica y los ventiladores de techo chocaban contra los tubos fluorescentes.

 

 

Ahí fue que como papás no soportamos más esta situación y gracias a la información que había reunido Florencia, otra mamá, decidimos hacer ejercicio de nuestros derechos en el ámbito judicial. Siempre la comunidad educativa había hecho manifestaciones e incluso acompañamos las visitas a la Legislatura.

 

 

En noviembre de 2014, con un calor terrible y Florencia con una panza de 8 meses, nos dirigimos a la Defensoría del Pueblo. Ellos luego de concertar una cita, visitaron la escuela. Lo que obtuvimos fue un informe de la situación del edificio, pero nos dijeron que más que eso no podían hacer. Les preguntamos adonde podíamos ir y así comenzó todo este proceso institucional y luego judicial con el acompañamiento y patrocinio jurídico de la Defensoría en lo Contencioso y Administrativo N° 6.

 

 

Fue una revolución en la escuela porque si hay algo que el Gobierno de la Ciudad sabe hacer muy bien es manipular a la comunidad educativa, lo que sigue sucediendo en la actualidad. Comenzó con dos mesas de trabajo en donde prometieron el oro y el moro y no cumplieron por supuesto con nada.

 

 

En 2015 se presentó la acción de amparo, impulsada por la Sra. Sandra Lizza, en representación de su hija, y el Sr. Héctor Cayetano Ponce. En el marco de la causa judicial se realizaron muchas inspecciones de todo tipo, entre ellas tres oculares y una audiencia.

 

 

 

En cuanto a las licitaciones, en la página del gobierno figuraba que en el año 2008 la escuela tenía que hacerse por $22.000.000 por la Ley Catalinas N° 3232 (art. 3), pero nos sorprendimos al ver que figuraba como terminada. A la par que sucedía todo esto se comenzaron a construir 4 aulas por $9.000.000 para calmar a la comunidad, ahora también dejaron deslizar que iban a hacer otras. Luego vino una licitación de $126.000.000 en 2017 que se paró por problemas con la empresa, según lo que me informó un representante del GCBA.

 

 

El 10 mayo de 2019, la jueza Elena Liberatori dictó sentencia de primera instancia en la causa caratulada “Ponce, Héctor Cayetano y otros c/ GCBA y Otros s/ Amparo”, Expte. N° 1893-2015/0. El Tribunal constató, durante la última inspección ocular, el cumplimiento parcial y extemporáneo de los extremos dispuestos por la Ley N° 3232 y, por lo tanto, resolvió:

 

1) Hacer lugar a la acción de amparo y ordenar al GCBA a cumplir con las tareas necesarias tendientes a poner en debidas condiciones la estructura edilicia y las medidas de seguridad de las Escuelas de Danzas «Jorge Donn» y de Cerámica «Fernando Arranz», del D.E. Nº 18.

 

 

2) Ordenar al GCBA que arbitre todas las medidas necesarias tendientes a la finalización de la obra nueva destinada a la Escuela de Danza «Jorge Donn», que garantice el derecho a un ambiente de enseñanza digno y seguro para todos los niños, niñas y adolescentes que asistan a la mencionada institución.

 

 

3) Ordenar al GCBA que, en el plazo de treinta (30) días de quedar firme la sentencia, acredite el cumplimiento de lo dispuesto en los puntos anteriores a través de la documentación pertinente, e informe mensualmente el estado de las condiciones de infraestructura y seguridad de la Escuela de Danza y el grado de avance de la obra nueva.

 

 

 

En cumplimiento de la sentencia, el GCBA llamó a una nueva licitación en noviembre de 2019 por $240.000.000 y no obtuvimos más información hasta que en el Boletín Oficial la dieron de baja aduciendo que los fondos fueron derivados por el tema de la pandemia.

 

 

Este sábado con la tormenta se volaron las maderas de protección que están en la obra abandonada a pesar de las advertencias que ya se habían hecho desde el Consejo Consultivo de la Comuna N° 10, lo que es un real peligro porque el edificio nuevo está en el medio del viejo, que la Escuela de Danzas comparte con Cerámica y las tres aulas nuevas, que fueron las únicas que se hicieron en casi 10 años y es el lugar de circulación obligado del alumnado.

 

 

Instamos al GCBA a que cumpla con su obligación. La comunidad educativa, la comuna y su consejo consultivo, la población en general, el Poder Judicial, todos están de acuerdo en que deben realizarse las obras y debe ofrecerse al alumnado un lugar seguro, limpio, en condiciones edilicias para estudiar. Esperemos no tener que lamentar una desgracia para finalmente actuar.

 

(*) Nota aparecida originalmente en el Suplemento Voces de la Ciudad