Los estudiantes que se presenten al inicio del ciclo lectivo en estado de intoxicación, bajo los efectos de sustancias o en condiciones incompatibles con el ámbito escolar no podrán permanecer en la escuela y se les computará una falta. La medida alcanza a todos los alumnos del último año de secundaria de la Ciudad de Buenos Aires.
Con el objetivo de garantizar un comienzo de clases seguro, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires dispuso nuevas medidas para el denominado Último Primer Día (UPD), la tradicional celebración que realizan los estudiantes del último año de la escuela secundaria antes del inicio del ciclo lectivo.
A partir de una resolución oficial, los alumnos que lleguen a clases en condiciones inadecuadas no podrán permanecer en el establecimiento y recibirán una inasistencia. La iniciativa forma parte de la campaña «El último primer día empieza en la escuela», que busca promover festejos responsables y proteger tanto a los estudiantes como a la comunidad educativa.
En qué casos no podrán permanecer en la escuela
La resolución establece que las autoridades escolares deberán impedir la permanencia de los estudiantes cuando presenten:
- Evidente estado de intoxicación alcohólica o bajo los efectos de sustancias psicoactivas.
- Conductas agresivas, violentas o disruptivas que pongan en riesgo la integridad de otras personas o el normal desarrollo de las clases.
- Tenencia de bebidas alcohólicas, sustancias prohibidas o elementos que representen un riesgo para la seguridad.
- Condiciones de higiene o vestimenta incompatibles con el ámbito escolar.
En estos casos, la escuela deberá resguardar al estudiante en un espacio seguro bajo la supervisión de un adulto, comunicarse con la familia para que lo retire, labrar un acta con lo ocurrido y, si la situación lo requiere, solicitar la intervención del SAME.
Promover celebraciones responsables
El Último Primer Día se convirtió en los últimos años en una tradición entre los alumnos del último año de secundaria, quienes suelen reunirse durante la noche previa al inicio de clases. Sin embargo, en muchos casos los festejos incluyen consumo excesivo de alcohol, falta de descanso y situaciones que pueden poner en riesgo la salud de los jóvenes.
Desde el Ministerio de Educación señalaron que la medida busca prevenir estas situaciones y generar conciencia sobre la importancia de comenzar el último año escolar en condiciones adecuadas.
«Son más de 33.400 estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias de gestión estatal y privada a los que queremos cuidar. Es una responsabilidad compartida entre estudiantes, familias y escuelas. Hay maneras muy lindas y saludables de celebrar el Último Primer Día», expresó la ministra de Educación, Mercedes Miguel.
Con esta resolución, la Ciudad busca reforzar el mensaje de que el UPD puede ser un momento de celebración y encuentro entre compañeros, pero sin poner en riesgo la salud, la seguridad ni el normal desarrollo de la actividad escolar.



