Alquilar un departamento en la Ciudad de Buenos Aires continúa representando uno de los principales desafíos económicos para las familias. Según datos del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), los alquileres de departamentos usados aumentaron durante el último trimestre por encima de la inflación y los tres ambientes ya superan el millón de pesos mensuales en varios barrios de la Ciudad.
El informe señala que entre octubre y diciembre los valores publicados crecieron un 34,1% en los monoambientes, un 33,6% en los departamentos de dos ambientes y un 32,4% en las unidades de tres ambientes. La suba se ubicó apenas por encima de la inflación porteña del mismo período, que alcanzó el 32,6%.
¿Qué pasa en los barrios de la Comuna 10?
Aunque los barrios de la Comuna 10 se mantienen por debajo de los valores récord que se registran en zonas como Núñez, Palermo o Villa Urquiza, los alquileres también mostraron importantes incrementos durante el último año.
En Villa Luro, uno de los sectores más demandados del oeste porteño por su conectividad y oferta de servicios, un departamento de dos ambientes ronda actualmente entre los $650.000 y $850.000, mientras que las unidades de tres ambientes pueden ubicarse entre $900.000 y $1.200.000, dependiendo de la antigüedad, ubicación y amenities.
En Monte Castro, barrio caracterizado por su perfil residencial y la cercanía a importantes avenidas como Álvarez Jonte y Lope de Vega, los valores de los dos ambientes se ubican generalmente entre $600.000 y $800.000, mientras que los tres ambientes superan en muchos casos los $900.000.
Floresta continúa siendo una alternativa relativamente más accesible dentro del mercado porteño. Allí los alquileres de dos ambientes suelen encontrarse entre $550.000 y $750.000, mientras que las unidades más amplias se acercan o superan los $850.000 mensuales.
En Versalles, uno de los barrios con menor densidad poblacional de la Ciudad y una fuerte impronta residencial, los valores son similares a los de Villa Luro, especialmente en propiedades cercanas a la estación ferroviaria y los principales corredores de transporte.
Por su parte, Villa Real, que cuenta con una oferta inmobiliaria más reducida, registra precios que suelen ubicarse en niveles intermedios entre Floresta y Monte Castro, aunque la escasez de unidades disponibles muchas veces presiona los valores al alza.
Más oferta, pero sin alivio en los precios
El relevamiento del IDECBA también mostró que la cantidad de propiedades ofrecidas en alquiler continúa creciendo. La oferta aumentó un 12,3% respecto del año anterior y actualmente duplica los niveles registrados antes de la pandemia.
Sin embargo, la mayor disponibilidad de inmuebles todavía no logró traducirse en una baja de los precios. Por el contrario, los alquileres siguen absorbiendo una porción cada vez más importante de los ingresos familiares, especialmente en los barrios de clase media del oeste porteño, donde la demanda continúa siendo elevada.
Mientras tanto, para muchos vecinos de la Comuna 10, encontrar un alquiler accesible se ha convertido en una tarea cada vez más compleja, en un mercado que mantiene valores elevados incluso en las zonas tradicionalmente más económica



