El pasado lunes vecinos y vecinas se concentraron en la puerta de la Comisaría Vecinal 10, ubicada en Chivilcoy 453, para exigir explicaciones por la muerte de Manchita, una perra del barrio que, según denuncian, recibió un balazo de un policía identificado como Tomás Secco en dicha dependencia.
El hecho habría ocurrido el domingo 25 de octubre y el victimario habría alegado que el animal intentaba atacarlo. “Se dio conocimiento a la justicia”, le dijo el comisario a los vecinos y vecinas que se congregaron en la comisaría para pedir respuestas. Allí se colocaron carteles que piden “justicia por Manchita”, “no a la impunidad” y expresan que “quienes deben protegernos nos matan”.
Según Laura, una vecina, Manchita había encontrado refugio en la comisaría y era cuidada por el personal, además de recibir el cariño de las y los vecinos del barrio de Floresta. Este episodio sienta un precedente lamentable y, a la espera de novedades sobre la decisión judicial, es una muestra más de abuso de poder en manos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.



