Esculturas que sí y esculturas que no | La obra “Mujeres de Floresta” espera ser emplazada en la Comuna 10

Esculturas que sí y esculturas que no | La obra “Mujeres de Floresta” espera ser emplazada en la Comuna 10

junio 17, 2023

Realizadas por la artista María Claudia Martínez, las ocho obras que homenajean a ocho mujeres que han realizado aportes significativos al barrio, se encuentran terminadas desde 2016 y, al día de hoy, esperan ser emplazadas como tantas otras obras que ya consiguieron su lugar en la esfera pública.

 

Texto: Perla Natalia Castillo

 

El debate que se abrió semanas atrás respecto a las ya famosas esculturas en homenaje a Ángel Gallardo en el Club Atlético River Platel y la popular Diva de los almuerzos televisivos, Mirtha Legrand, nos lleva a reflexionar sobre el arte en los barrios y la importancia del mismo.

 

 

Los homenajes en vida de las personas que fueron replicados por los medios de comunicación en los últimos días, nos recuerda que mujeres que no son anónimas para la gente del barrio de Floresta y la Comuna 10, aún esperan encontrar un rincón en el espacio público para celebrar sus vidas y sus luchas que, en definitiva, fueron por y para el barrio.

 

 

Nadie nos Invitó estuvo en diálogo con María Claudia Martínez, la sensible artista y docente del barrio de Floresta para que nos cuente un poco sobre la historia de este homenaje que hace años está rondando sin encontrar lugar fijo done ser exhibido públicamente.

 

 

Imagen. María Claudia Martines (centro), junto a las mujeres de la Comuna homenajeadas

 

 

 

¿Cómo nace el proyecto de la obra “Mujeres de Floresta”?

La obra “Mujeres de Floresta” la empecé en el 2014 a través de bocetos, retratos que hice con las mujeres que posaron para mí. Venían a mi casa, a mi taller a posar cuando yo las convocaba.

Entonces empecé primero con los estudios de dibujo. Después trabajé con sus fotos, mirando cuáles eran las actitudes, las características de cada una. Miré muchas fotos de cada una, por decirte algo, ochenta, cien fotos de cada una de ella en distintos momentos donde son ellas mismas o donde ponen lo mejor de ellas.

 

A finales de 2015 y principios de 2016 realicé las ocho obras de un metro de alto cada una, un tamaño que me pareció interesante, porque no eran ni tan grandes, ni tan pequeñas como para reemplazarlas en el espacio público.

 

La obra surge de una necesidad mía de retratar a mujeres muy queridas, muy emblemáticas para mí, que son parte no solamente de mi vida, sino de la construcción que hicieron del espacio comunitario compartido, de la construcción de ciertos beneficios y mejoras para para el barrio y para la Comuna 10. Por ejemplo, ellas fueron las impulsoras del monumento a los pibes de Floresta.

 

 

 

 

Para generar esto se pusieron en un lugar empático con las familias que habían perdido a sus hijos asesinados por policía Velaztiqui. Tenemos un grupo de mujeres sensibilizándose desde la organización política, cultural o barrial, desde esa crisis de 2001, junto con las madres del dolor, que sin ser militante se transformaron en militantes de esta causa que las llevó a generar la Asociación Civil Madre del Dolor.

 

Entonces unas mujeres influyen en otras y van dando muestras de lo que el barrio está pidiendo como respuesta a hechos violentos. A esto se suman otras mujeres, como por ejemplo, la artista del teatro callejero, Gabriela Alonso, que también presentó su obra Antígona en el lugar donde después se emplazó el monumento.

 

Gabriela, en ese momento era directora de un grupo de teatro de la intemperie e hizo su versión de Antígona de Sófocles, que cuenta un poco como una hermana da digna sepultura a un hermano, o sea, a su hermano asesinado por el poder de Creonte, que vendría a ser como si ahora fuera el poder neoliberal o de los jueces.

 

Ese hermano había luchado por los derechos del pueblo, por lo tanto, se parecía mucho la obra Antígona a lo que había pasado con los pibes de Floresta. De algún modo tenía el espíritu, y por eso la incluí y por eso Gabriela hizo la obra en el lugar del aplazamiento. Gabriela, también debía ser representada porque es un arquetipo de artista que se identifica con los temas sociales y más profundos que aquejan a la humanidad como son la violencia, la muerte de un padre, de una madre.

 

Con todas estas mujeres compartí algo y cada una fue siendo parte de mi vida desde 2001 hasta acá. Con algunas compartí trabajo, con algunas compartí mi militancia, pero también de todas aprendí algo para mi vida, y esa fue mi motivación.

 

Ellas son como pilares o columnas de la sociedad porque toman las luchas populares y las hacen propias, poniendo el cuerpo para realizarlas en conjunto y a la vez transforman.

 

 

Imagen. Monumento a los pibes fusilados de Floresta (2001) Obra realizada por Martínez, ubicada en la Plaza del Corralón de Floresta.

 

 

¿Qué se hizo hasta ahora para que esta obra pueda encontrar su lugar en el espacio público?

 

Hice muchos pasos para que esta obra estuviera emplazada. Uno de ellos fue presentar el proyecto en la casona del Parque Avellaneda que se llama Centro de Arte Contemporáneo.

 

Allí no pude exponerlas porque el administrador del parque me impuso una condición que yo no podía cumplir, que era ponerle rejas a cada obra. No pude exponer las esculturas pero expuse el proyecto, las gráficas y las fotos de dos fotógrafos amigos que habían pasado por el proceso. Ya comenzamos sabiendo que esto pasaba con estas obras.

 

Después pasaron a la Legislatura Porteña, porque me ofrecieron hacer la estatuilla del premio Lola Mora, que es un premio que da del Gobierno de la Ciudad, donde se premia a programas de radio y televisión que hablan sobre los temas de género y diversidades. Así fue que en 2016 se hizo la exposición y la entrega de estos premios.

 

 

Imagen. María Claudia Martínez junto al maestro Antonio Pujía.

 

 

 

Después, al año siguiente se presentó una ley de emplazamiento que es el paso que hay que dar para que esta obra esté en el espacio público. Lo realizó una legisladora que en ese momento dirigía el área de Género, Diversidades y Niñeces en la Legislatura Porteña e hizo todo lo mejor que pudo.

 

Hicimos la muestra en el hall central de la legislatura, se hicieron folletos, un video, se expuso la obra “Mujeres de Floresta” en la misma legislatura, pero el proyecto quedó cajoneado. Seguramente no se trató, o si se trató no fue de interés de todos los legisladores. Y esto fueron todos los pasos que ya se fueron dando hasta acá.

 

Escribí un libro para difundir la serie y expresando porque podía ser de interés para la Comuna 10. Creo que lo que lo que tendría que pasar es que haya mayores consensos, mayor cantidad de consensos de parte de vecinos, vecinas, organizaciones políticas, culturales, barriales, toda la mayor cantidad de organizaciones que quieran y deseen traccionar para que esto sea posible, pero no sería yo quien lo motorice, sino otras personas que quieran que esta obra efectivamente esté en el espacio público.

 

 

Imagen. Monumento de los Campeones, obra realizada por María Claudia Martínez y Armando Propati, en homenaje al campeonato mundial de clubes obtenido por Vélez Sarsfield.

 

 

 

 

 

¿Cómo se entiende este fenómeno de la polémica a los homenajes escultóricos que se están realizando?

La polémica me parece que tiene que ver con la forma con que están hechas. Primero, aclarar que las esculturas en homenaje a personas famosas, vivas o muertas, siempre son una interpretación del artista, donde el artista se toma algunas licencias porque es su ser puesto en la materia.

Hoy en día, y hace ya unos años, se puso de moda el hiperrealismo, con lo cual el hiperrealismo de lo que está hablando es de una necesidad de ser más que fiel a la realidad, casi una foto, que a la vez por ser tan fiel a la realidad puede parecer una caricatura de la misma.

Acá está faltando una reflexión de lo que están generando estas obras que están saliendo a la luz,  en este caso en homenaje a Gallardo o Mirtha Legrand, aunque parezca que esta reflexión se esté dando en los medios. Hoy la reflexión es sobre si están bien hechas o mal hechas, es lo primero que salta, la obviedad de lo que está a la vista.

Lo que está pasando es porque por fin se pone en tela de juicio a la obra ¿Qué significa la obra de arte en sí misma y por qué la obra de arte no está siendo efectiva?

Hace muchos años que el arte no es representativo del pueblo, porque el pueblo mismo no sabe que arte quiere tener, porque el pueblo acepta lo que el poder le da y le dice.

Años de gobiernos nacionales y populares como los nuestros no han alcanzado para generar esta conciencia y esta participación popular verdadera. Eso no quiere decir que no exista un arte popular o un arte representativo, simplemente es el que no se publicita, el que no llega a los medios.

 

 

Imagen. Homenaje a Mauricio Silva, Julio Goitia y Néstor Sammartino, trabajadores desaparecidos del Corralón de Floresta.

 

El arte que no se muestra es el que está en los barrios, en las Villas y en distintas manifestaciones. Este tipo de arte no se hace visible en los medios televisivos que son los que difunden de algún modo la mayoría de las cosas.

 

La mayoría de los medios están en manos del poder y el poder va a manipular esta información como lo está haciendo en el caso de estos homenajes que ya son conocidos.

 

Estos artistas se manejan deseosos de agradar a este poder y obviamente lo hacen de la mano de quienes les encargan estas obras. Entonces, estas obras están siendo encargadas por instituciones, como es el caso de la obra en River o en el caso de la escultura de Villa Cañas pedida por el municipio. Por lo tanto, hay un aval para hacerlas, hay un sustento económico y una ganancia porque están reconocidas como un trabajo.

 

El arte es un trabajo y está reconocido. Hay una cotización para esto y así se realizó. Luego que después no gusten las obras tiene que ver con que no se priorizó quizás la elección del artista, no se priorizó a la obra de arte como lo que significa verdaderamente, la metáfora plástica para el pueblo, dándole indicaciones al escultor que después queda otra vez la famosa caricatura qué quiere el sistema representar.

 

 

 

¿Por qué estas obras lograron ser emplazadas y “Mujeres de Floresta” no?

Esto pasa porque el poder no se banca una representación sensible, una representación genuina que salga de la emoción, del gesto y del oficio.

 

Por lo tanto, la diferencia que hay entre por qué se emplazaron pronto estas esculturas y no las que realicé, Mujeres de Floresta, tiene que ver con que las obras que estamos nombrando fueron encargadas por instituciones y hay un consenso para ellas. Son las instituciones quienes se encargan de su emplazamiento y de realizar todas las gestiones.

 

Esto yo lo viví  cuando el Club Atlético Vélez Sarsfield, en el año 1998, me encargó el monumento a los campeones. Me pidieron una obra que reflejara la emoción del triunfo y que esa emoción estuviera cargada o puesta en las espaldas de los Jugadores.

Cuando nos encargan una obra a los escultores, nosotros tenemos que tener en cuenta muy bien las necesidades de quien la encargan y tenemos que tener en cuenta todas las variables.

 

Esto también me pasó cuando realizamos junto con otros artistas el Mural para Orletti. El mural tenía que reflejar lo que pasó en el Plan Cóndor, quiénes eran las víctimas, mostrarlas cómo eran y para eso estudié las fotos. Tenían que estar todos los emblemas políticos y sociales, tenía que estar toda la carga emotiva ideológica y simbólica de los ideales de los 60´ y además las luchas populares por las cuales el plan Cóndor imprimió su violencia.

 

Imagen. Visitas guiadas a la casa taller de María Claudia Martínez

 

Entonces, hay que tener en cuenta esas variables a la hora de diseñar o a la hora de crear. Está muy bien que el escultor tenga en cuenta las licencias poéticas que son fundamentales tomárselas, a tener simplemente que estar basado en el pedido.

 

La diferencia que tienen todas estas obras que mencionamos con la obra “Mujeres de Floresta” es que no fueron pedidas por nadie. Para mí las pidió la historia, las pidió una necesidad de poder dar un clamor de lo que estaba pasando ya en 2015, cuando tuve miedo que volviera la derecha y así fue.

 

Pero mi miedo no era solamente que la volviera la derecha al gobierno nacional, sino que la derecha ya había vuelto hacía rato. Hace años que la padecemos en la Ciudad de Buenos Aires.

 

Con la representación de estas mujeres quise decir quiénes son las que se plantan para que el pueblo exista, decir quiénes son las representantes, mujeres sencillas de barrio que dejan todo sus intereses personales para luchar por los intereses colectivos. Este es el valor que quise representar en esas mujeres.

 

También quise hacer docencia, haciéndolas reales para que se entienda quiénes son, para que estén identificadas, porque no son mujeres anónimas, tienen nombre y apellido. Son arquetipos que representan a otras mujeres que hacen lo mismo que ellas en otros lugares  del país y del mundo. Entonces, como nadie las encargó y yo me hice cargo de todo, me hice cargo de toda la gestión, de los materiales, de todo. Luego hubo vecinos interesados, pero los vaivenes políticos no ayudaron y no hubo demasiada fuerza de parte de esos vecinos para seguir traccionando por ella y esto lo explico en mi libro.

 

Desde la Comuna 10 me dijeron que el error había sido que se había realizado un homenaje escultórico a mujeres que todavía están vivas y que la legislación vigente decía, o dice, que tienen que pasar quince años después de la muerte de las personas para que se pueda hacer un homenaje.

 

El hecho que hayan emplazado dos esculturas a personas que están vivas, como es el caso de las esculturas de Mirta Legrand y el Muñeco Gallardo, significa que a nadie le importa las legislaciones vigentes, o las legislaciones quedan desdibujadas cunado las instituciones o municipios tienen más peso. Esto es lo que me parece.

 

Cuando el artista está solo y no tiene apoyo estos argumentos parecen ser válidos para congelar la obra y que no se realice. Quizás le moleste alguien hacerlo, quizás esto le traiga problemas a gente que tendría que dar su apoyo para hacerlo.

 

Para mí es un es una incógnita lo que pasa con los vaivenes del poder, porque no puedo entender una serie de cuestiones perversas que deben suceder, pero que escapan a mi entendimiento porque no puedo pensar de ese modo.

 

Las esculturas llegaron a la casona de la memoria, porque es un lugar de cobijo, es un lugar donde las mujeres tienen su espacio de lucha.  Esto no quiere decir que deban estar para siempre allí. Estuvieron un año en la sociedad de fomento Manuel Belgrano, también resguardadas, después tuve que moverlas.

 

Las esculturas van pasando a lugares donde pueden estar tranquilas y decir cosas, porque cuando estuvieron varios años en mi casa, yo abrí las puertas para visitas guiadas y vinieron casi todos los colegios de la Comuna 10 a ver esas esculturas y a saber quiénes eran ellas.

 

Yo me siento muy contenta de estar difundiendo esa serie como una obra didáctica, una obra que ayuda al rol docente del artista. Así que esperemos que haya más consensos y más apoyos para que estas esculturas puedan estar en el corralón, o quizás en el corredor Venancio Flores donde les había propuesto.

 

También en la rotonda de la esquina del corralón puede ser un muy buen lugar, para poder seguir hablando, pensando el arte, la educación y las luchas populares.