La Calle no es un lugar para vivir | Solidaridad bajo el cielo de Monte Castro

La Calle no es un lugar para vivir | Solidaridad bajo el cielo de Monte Castro

mayo 27, 2022

Miguel Ángel está en la calle con sus cinco hijos y dos pequeños nietos desde hace tiempo. Actualmente, los ocho pasan los días y las noches en la vereda de Gualeguaychú y Santo Tomé. Mientras busca la forma de encontrar trabajo y juntar dinero para poder alquilar algo y salir de la calle, pide ayuda. “Necesito que alguien me escuche y me pueda dar una mano y le voy a agradecer toda la vida, porque estamos muy desesperados por la situación que estamos pasando”.

 

 

Escribe: Perla Natalia Castillo

 

 

Semanas atrás, Natali, una vecina de Monte Castro publicó en un grupo barrial de Facebook el pedido de ayuda para una familia en situación de calle, que están viviendo en la vereda de Gualeguaychú y Santo Tomé.

 

Como era de esperar, el hecho de tener gente viviendo en una de las calles de nuestros barrios genera sentimientos encontrados porque así como hay gente que se solidariza y trata de ayudar por todos los medios, también hay personas que no quieren saber nada con tener a alguien durmiendo en la puerta de su casa, o pasar y verlos en alguna de las veredas.

 

En medio de la controversia, Natali siguió publicando y actualizando hasta que un día comentó que otra vecina les había conseguido trabajo. Un hecho que sin lugar a dudas demuestra una vez más la solidaridad de las vecinas y vecinos de la Comuna 10.

 

Desde Nadie nos Invitó nos acercamos para conocer a esta familia y ver si podíamos dar una mano. Al llegar a Santo Tomé y Gualeguaychú nos encontramos con un cúmulo de cosas que oficiaban de carpas, un nene corría a saludar y el jefe de familia, Miguel Ángel, se encontraba conversando con el Comunero Fernando Moya, quien estaba dando una mano para tramitar el subsidio habitacional y poniendo a esta gente en contacto con Servicio Social y con asistencia psicológica.

 

 

 

 

Miguel Ángel está en la calle con sus cinco hijos y dos nietos desde hace tiempo y cada tanto trata de hacer la cuenta del tiempo que lleva en esta situación. Si bien se muestra fuerte, cada tanto se lo ve pensar desesperanzando, como no viendo futuro inmediato y a la distancia todo parece un sueño.

 

 

¿Cómo está Miguel?

Acá estamos, luchando para salir de la calle. Por ahora esperando, hice un amparo y parece que conseguí trabajo, estoy esperando el resultado del apto médico.

También llamé al 108 y me querían llevar a un parador donde ya estuvimos. En ese parador nos robaron la ropa, a mi hija la querían llevar a otro parador, al Villaflor, pero ese lugar no era para mi hija, no por nada, pero en esos lugares te tenés que entrar a bañar y sacarte la ropa delante de otros, esa vez le tocó entrar a bañarse con un travesti, en esos lugares no hay respeto por el ser humano.

El 108 viene de vez en cuando a las tres de la mañana, sacan fotos para comprobar que vinieron pero nunca bajan, y cuando bajan es para llevarte al parador.

 

 

¿Cómo llegaron hasta acá?

Estuvimos primero en Arregui, en la puerta de la iglesia San Pedro, pero a una vecina le molestábamos, para ella somos negros, y tuve una discusión con ella, por eso decidimos irnos de ahí y nos vinimos para este paredón.

Hace nueve meses más o menos que estamos en la calle. Cuando comenzó la pandemia yo ya venía mal y ahí me quedé sin trabajo y no pude alquilar más. Ahí me llevaron a un hotel, después me sacaron de ese hotel y me llevaron a otro, y así, porque se atrasaba el pago del subsidio habitacional y se complica.

Por otro lado, el subsidio son $8.000 que no alcanzan si no tenés un trabajo, algo digno, vas para atrás con eso, no te sirve.

Yo hice un amparo por el tema de los chicos y ahora tenemos que ir a Combate de los Pozos 155, presentarnos el viernes a las 12 del mediodía, pero también se nos complica, porque no tenemos como llegar, y tampoco tenemos un sueldo medio de donde arrancar, y si tenemos una moneda no nos dura un segundo, porque estamos en la calle, queremos comer.

Acá la gente se acerca y nos ayuda con algo, pero muchas veces se complica porque nosotros no tenemos cocina, acá no tenemos nada. Cuando necesitamos ir al baño tenemos que salir corriendo como los bomberos y sin saber a dónde.

Anoche una vecina nos permitió entrar a su casa para bañarnos, ¿sabes cuánto hacía que no nos bañábamos?

 

 

 

 

 

 

¿Ahora que hay una posibilidad de comenzar a trabajar, cómo ves el futuro?

 

Lo veo que se me hace difícil, yo tengo un pibe con problema de discapacidad, es bipolar y esquizofrénico. Hoy tendría que haber ido a la dirección de Combate de los Pozos a retirar los remedios, porque ahí se los dan, y no pudimos ir porque no teníamos para viajar.

El lunes tengo que ir por el amparo, para demostrar los problemas de salud que tienen los chicos, para que compruebe el juez, pero mientras tanto hasta que salga el amparo y todo eso ¿cómo hago yo?

No sé, lo veo difícil.

 

 

¿El hecho de poder llegar a contar con tres ingresos no te da esperanzas?

 

El tema es que primero hay que llegar todos los días al trabajo y esperar a cobrar el primer mes, y en él mientras tanto vas de la calle al trabajo y del trabajo a la calle.

 

El otro día una señora me dijo que me iba a averiguar de conseguir una casa abandonada o algún galpón donde dormir y para tener al menos un baño. ¿Cómo hace un ser humano para no necesitar ir al baño?.

 

Estoy en la calle con mis dos nietos, 2 y 4 años, y la menor de mis hijas tiene quince, en total somos ocho en la calle y se me hace muy difícil.

 

 

 

 

¿Mientras las cosas se van ordenando y se encuentra un rumbo, qué estarían necesitando?

 

Como mínimo necesitamos nylon para tapar las cosas, se vienen días de frío y lluvias y lo poco que tenemos se nos moja, aparte de no poder dormir. Si alguien cuenta con un lugar donde podamos dormir.

 

Una vecina me había ofrecido su cuenta bancaria para que quienes quisieran transferir algo de dinero pudieran hacerlo. Pero yo tengo una, lo que no sabía era el número, así que me acerqué al banco y me ayudaron para darme los datos y ahora estoy esperando que me den una tarjeta para poder usar el cajero.

 

 

Entonces, ¿si brindamos el número de la cuenta bancaria a tu nombre se podría darte una mano en este mientras tanto?

 

Si, en el mientras tanto necesitamos ropa de abrigo, buzos, camperas. Pero lo que más necesito es juntar dinero para poder alquilar en algún lado porque ya no doy más, estar en la calle es lo peor que hay.

 

Es muy difícil, hay veces que te levantas y te quedas mirando la pared y no sabes qué hacer. Ya hace mucho tiempo que venimos nosotros arrastrando en la calle y no es muy fácil. La calle no es un lugar para vivir, una noche te agarró acá, la otra para allá.

 

Yo necesito trabajar para poder juntar y comprarme algo en alguna provincia, quiero levantarme, pero se me hace difícil por cómo estamos viviendo todos.

 

Yo ya hablé al 108 y no le importa nada, al consejo no le importa nada, todos te dicen mientras tanto y mientras tanto nada, porque mientras tanto me muero de frío, mientras tanto me puede dar Covid, mientras tanto me puedo morir y… mientras tanto. A mí el mientras tanto no me sirve.

 

Mientras tanto necesito que alguien me escuche y me pueda dar una mano y le voy a agradecer toda la vida, porque estamos muy desesperados por la situación que estamos pasando.

 

 

El sol comenzaba a bajar, Miguel junta algunas cosas del piso para que pueda pasar la barredora de hojas y limpie la vereda, junta lo poco que tiene, lo que le fueron dando para que pueda pasar un mientras tanto que parece eterno.

 

Finalmente nos brindó su número de CBU, el cual compartimos para quienes se quieran sumar a darle una mano a Miguel y hacer de este mientras tanto algo más prometedor, lo puede hacer a:

CBU: 0290042110000051492707