El nivel medio del “Instituto de Enseñanza Superior Juan B. Justo”, con sede en Álvarez Jonte 3867, teje redes en el territorio con el objetivo de formar estudiantes que habiten el mundo de una manera más consciente, conservando los valores primigenios de la institución basados en la solidaridad y el cooperativismo.
En el 2025 el Juan B. ingresó al circuito oficial de La Noche de los Museos y sus estudiantes realizaron el boceto del mural dedicado a Miguel Abuelo en las paredes del ex Preventorio Rocca.
Nadie nos invitó estuvo en diálogo con la Vicedirectora de la escuela media del Instituto de Enseñanza Superior “Juan B. Justo”, Daniela Klapproth, quien hizo un recorrido por las principales actividades trabajadas en el 2025 y comentó sobre algunos proyectos sobre los que se trabajará en el 2026.

¿Cuál es la relación de las y los estudiantes con el territorio?
Daniela Klapproth: Cuando se habla con los adolescentes vemos que están muy conectados al teléfono, pero que no cuentan con información. Por ejemplo, visitando el corralón de Floresta y los chicos manifestaban no saber que existía, tampoco la plaza, ni hablar de la historia que tiene detrás. Entonces, decidimos comenzar a ver qué centros culturales hay, o qué espacios deportivos hay en el barrio. Y desde el deporte se pensó en hacer algunos intercambios, en el cual los chicos que hacen alguna actividad deportiva puedieran venir con sus profes y contar dónde entrenan, cómo es ese deporte y demás. Del proyecto surgió un mapa realizado por las y los estudiantes que quedó en la escuela, como recurso para quienes quieren comenzar a realizar algún deporte o actividad cultural.
En base a este trabajo, los chicos llegaron a conocer a los muralistas que están vinculados al proyecto de convertir al ex preventorio Rocca en un espacio de uso cultural y deportivo. A partir de estudiar los murales del barrio, los chicos iniciaron un trabajo que termina con esta propuesta y así fue que como los estudiantes hicieron el diseño de ese mural de Miguel Abuelo.

El mural surge en el marco de un proyecto que se llama Promotores Culturales, que a su vez fue uno de los Proyecto Escuela 2025. Una de las dimensiones fue trabajar sobre la identidad barrial, la identidad de la escuela que atraviesa mucho la identidad del Juan B, histórico también a partir de que surge la escuela como parte de la iniciativa del trabajo comunitario del Hogar Obrero.
Desde lo institucional pensamos cuatro ejes de trabajo que son: ESI, cultura, deporte, y ambiente. De cada uno de estos ejes establecimos un proyecto de promotor/a. Concretamente, en lo que es promotores culturales y deportivos, se decidió hacer un mapeo de toda la oferta cultural y deportiva del barrio.
¿Qué otros proyectos se trabajaron durante el 2025 en la escuela?
D.K.: La escuela también contó con un proyecto de escritura, donde los estudiantes conocieron el trabajo de Acción Poética y analizaron frases que aparecen en las paredes, o los dibujos de los murales. En base a eso recopilaron y analizaron distintos trabajos urbanos.
También hicimos un trabajo en el 2024, para recopilar los espacios de memoria vinculados a la Masacre de Floresta y los espacios donde se recuerda al triple crimen. Se trabajó sobre cómo impactó el hecho en la memoria barrial, junto con la Asamblea de Floresta y con la familia de uno de los chicos.

Son temas que son muy fuertes para los chicos pero también es esa conmoción que te permite significar, darle un poco más de significado que el simple dato que está dando vueltas. Hoy estamos viviendo que los chicos cuentan con muchos datos pero con poca capacidad de análisis y este trabajo nos permite ponerlo todo junto, interpelarlo, ver si es significativo o no ese aprendizaje, y a veces estas experiencias hacen que tengan mayor impacto.
¿Cómo impactó que el Juan B. ingrese oficialmente al circuito de La Noche de los Museos?
- K.: Esta institución en todos sus niveles tiene la mirada de trabajar con el barrio, de entender lo comunitario como parte necesaria o constitutiva del ser de la escuela, es una mirada que tiene todo el Juan B. Justo. Un poco desde el origen, porque nació como una cooperativa.
En la noche de los museos se hizo todo un trabajo desde el terciario particularmente, de recopilar información, entrevistando a actores claves, incluso con fotos, con materiales de cómo era ese jardín inicial que tuvo origen dentro de los edificios del Hogar Obrero, donde las madres se organizaron para pensar en un principio en una guardería, que luego terminó en un jardín y que luego terminó en una primaria y así fue como ganando espacios.
El origen cooperativo, los valores y cómo el barrio puede dar cuenta de cómo se construye el primer acceso a la vivienda, al deporte y a la cultura de miles de personas. Hoy intentamos seguir sosteniendo esa memoria y por suerte en La Noche de los Museos se pudo hasta recrear en este edificio la panadería del Hogar Obrero que funcionaba acá y cocinamos pan. Estuvo buenísimo porque pudimos recuperar toda la historia de la primaria y del jardín con materiales, rescatar un montón de materiales de archivo y realizar una sala de escape.

¿Cuáles son las orientaciones de la escuela?
K.: Antes, los cuatro niveles funcionaban sobre Lascano, y la posibilidad de tener un bilingüe y de ampliar el espacio se da a partir de la comunidad organizada, porque sí bien fue un intercambio y un reconocimiento también del Ministerio de Educación, que pudo ver que acá había una necesidad y que la escuela era muy chica, es también gracias al trabajo de la comunidad
El Juan B. Justo cuenta con nivel inicial, primario, secundario y terciario. El nivel terciario brinda la posibilidad de formarse para educación inicial, primaria, y en caso de ser profesional de algún área hacer la certificación pedagógica para media.
Para la orientación bilingüe se requiere un examen de ingreso, donde los aspirantes se deben inscribir a medidos de año. La escuela sube a sus plataformas un modelo de práctica de examen, y la fecha para inscribirse, luego se rinde, se hace el orden de mérito y se ingresa. Hasta febrero seguimos igual viendo quiénes ingresan y quiénes no, lamentablemente tenemos solo 30 cupos por año. La orientación tiene que ver con la producción en lenguajes, entonces hay mucha producción artística en el bilingüe, si bien se hace en inglés, la realidad es que hay mucha producción oral y taller de escritura. En el caso del bachiller con orientación en sociales, la inscripción es online.

¿Qué otros proyectos tienen pensados para el 2026?
- K.: Somos una escuela verde, es decir, que hemos obtenido a lo largo de años distintos lazos, que son como etapas, ahora nos toca justamente el lazo 4, que la idea es ver si en 2026 lo podemos lograr. El lazo 4 implica el trabajo con la comunidad y tiene que ver con todo lo reciclado y tratamiento de la basura hacia adentro; separación de residuos, o el uso de la cultura institucional en relación a los consumos. Pero no es solo eso, sino que la idea es articular hacia afuera. Nosotros empezamos en ese sentido algunos pasos, por ejemplo, estuvimos reconociendo nativas y trabajando con ONG y con una persona formada en agronomía, identificando qué plantas son comestibles, aromáticas y nativas que se encuentran en el barrio.
Aparte de la huerta, tenemos un laboratorio donde se elaboran repelentes. También hay proyectos de economía circular y, aunque a veces depende mucho de la voluntad de los profes o de los intereses de los chicos.
Otra pata muy importante de la escuela, es trabajar para que los chicos hablen con otro ser humano y dejen el celular. Creemos que el aprendizaje es colectivo, entonces tomamos dos decisiones importantes, que fueron: valorar lo que pasa dentro de la escuela, o sea, estar en la escuela no es estar de cualquier manera, no es sentarse en una silla, sino que tiene que ver más en cómo uno trabaja y cómo dialoga. Por eso, hacemos campamentos con juegos de chicos mezclados, eso también hace que se conozcan. Dejar el celular para dedicarse a encontrarse, jugar un juego de mesa, parece una tontería pero hoy es un acto de resistencia. Habitar el mundo de una manera más consciente es parte de las políticas del Juan B.
Entrevista: Perla Natalia Castillo



