La huerta y el biocorredor del Ex Olimpo fue reconocido por la Legislatura porteña | “La idea de tener aulas a cielo abierto activa la salud socio emocional”

La huerta y el biocorredor del Ex Olimpo fue reconocido por la Legislatura porteña | “La idea de tener aulas a cielo abierto activa la salud socio emocional”

abril 4, 2026

La huerta y el biocorredor del Ex CCDTyE Olimpo, que desde el 2022 crece como espacio verde en la Comuna 10, recibió un Diploma de Interés de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, impulsado por la legisladora Delfina Velázquez. Federico Colombo, uno de los máximos exponentes del proyecto, es profesor de biología y llevó a cabo esta experiencia con alumnos de las escuelas Candelaria, la Primaria Común 2 D.E. 11 Máximo S. Victoria y la Técnica número 8. Se trata de un espacio con plantas nativas, huerta, jardín de mariposas y con estanques de peces. “Lo que hacemos es incluir especies de plantas para que sean atractivas de fauna nativa”, explica Colombo.

 

 

Escribe: Leandro Manganelli

 

 

Al tratarse de un proyecto escolar: ¿Qué se siente, como docente, que el biocorredor tenga un reconocimiento de este tipo?

 

– Te llena de orgullo, es una construcción colectiva que venimos haciendo hace muchos años. Entramos al Ex Olimpo en el 2018, a través de Escuelas Verdes (programa de educación ambiental promovido por el ministerio de educación de CABA), pero a partir del 2022 empezamos a hacer huerta y jardín de mariposas. Un reconocimiento de este estilo es muy importante, porque la ciudad lo distingue para la promoción de los derechos humanos, el ambiente y la educación: es hermoso.

 

Este tipo de iniciativas, además de salir de lo tradicional del aula y el cuaderno, relacionan a la biología con la memoria activa que se ejerce, justamente, en los espacios de memoria. “La idea de tener aulas a cielo abierto hace bien, activa esto de la salud socio emocional, estar al aire libre, escuchar los pájaros, y funcionó muy bien. El Ex Olimpo ha sido resignificado, sobre todo porque era un lugar de terror, de muerte, y ahora aparece la vida”, detalla Colombo, quien recibió el segundo puesto del programa “Docentes que inspiran” en el 2025.

 

¿Cómo fue la evolución de los alumnos implicados en el proyecto en el último año?

 

– Ha sido muy buena; ellos han generado que otros chicos y chicas de otras escuelas se acerquen al espacio, han hecho talleres en primarias y es eso, es dejar el teléfono de lado, reconectar con todo lo que nos rodea.

 

 

 

 

En el acto de reconocimiento que le otorgó la Legislatura porteña a la huerta y biocorredor del Ex Olimpo hubo aproximadamente 150 alumnos y alumnas. “Invité a los que habían hecho los pozos para hacer el primer estanque en 2022; esos chicos y chicas están en quinto año y estaban fascinados, porque veían el espacio y decían ‘¿Esto era?’. Donde solamente había pastito, ahora tenés un bosque de nativas de más de 70 especies -destaca Colombo y pone uno de los objetivos sobre la mesa-. La idea es que el biocorredor del Ex Olimpo sea declarado Refugio Climático de la Ciudad de Buenos Aires, para que cuando vos estés en un día de calor, que te sientas mal, puedas entrar y sentarte debajo de los arbolitos, tomar agua; ese es nuestro objetivo del biocorredor para este año”.

 

Abrir el biocorredor también es una gran excusa para que se vea el sitio de memoria.

 

– Este año pasaron 460 chicos, y entre el 2025 y 2024 fueron 7000 chicos, de más de 20 instituciones. Es el esfuerzo de tres escuelas en horario escolar, somos nosotros, hacemos visitas en tanto podemos.

 

Sos profesor desde el 2007 y el año que viene cumplís 20 años de docencia: ¿Tuviste otros proyectos de este estilo o este lo ves como “el proyecto”?

 

– Tuvimos un recorrido de 11 años de la mano de Escuelas Verdes y hemos hecho cocinas solares, hornos solares, después hicimos agroponia, que eran cultivos urbanos en espacios reducidos, y enseñamos a hacer cultivos de hidroponia con las sales que hacía la Técnica 8 de Parque Avellaneda, que ya repartió 30.000 litros de nutrientes gratis a 138 escuelas. En el 2022 la Técnica 8 fue elegida como una de las 10 mejores del mundo en acción por el ambiente. Hemos tenido mucho reconocimiento social.

 

 

 

 

Sobre la experimentación con animales, a modo de método científico, las críticas por la manipulación de estos seres aparecen. Federico Colombo es claro al respecto: “Los cuidamos lo mejor que podemos. Nos conectamos con el doctor Fernando Meijide, de la facultad de ciencias exactas y naturales, que generosamente vino a darnos una charla para enseñarnos todo lo que tenemos que hacer para tratar a los animales y que no sufran”. Respecto a la manipulación de diferentes especies, otro de los proyectos en los que trabaja Colombo plantea la incorporación de un pez que dejó de habitar la Ciudad de Buenos Aires en 1955 y hoy se encuentra, aunque reducido, en zonas aledañas como La Plata o Ezeiza. “En la ciudad tenemos un patrimonio cultural, pero algo que no se ve es el patrimonio natural. Los peces killi, los famosos peces de lluvia, se entierran, ponen huevos, que sobreviven a la deshidratación, y eclosionan en las temporadas de lluvia. Con Escuelas Verdes nos juntamos con el vivero de la Ciudad de Buenos Aires y la Killifish Foundation, que es la encargada de conservar todo acerca de este pez, para que podamos re-introducirlo a la ciudad. Queremos devolver ese patrimonio perdido. Los buscamos en zonas cercanas a la Capital Federal y que nos aseguren tener un acervo genético similar a los que vivieron hace 70 años en la ciudad”, puntualiza Colombo. El objetivo es que la especie se desarrolle en el vivero del Parque Avellaneda y, una vez asentada, se traslade al Lago Lugano: “Son proyectos que funcionan a largo plazo”.

 

Y como si esto fuera poco, hay dos proyectos más para este año, ambos relacionados con la idea de salir de la manera convencional de dar clases. “Hablamos con el jefe comunal porque queríamos hacer un aula a cielo abierto en la plaza Vélez Sarsfield, enfrente de la Candelaria, pero es complicado sostener un espacio ahí, entonces nos ofrecieron la vera del ferrocarril. Vamos a hacer el biocorredor, y vamos a hacer crecer enredaderas nativas por todas las rejas del tren. Es por la calle Venancio Flores, entre Bahía Blanca y Chivilcoy, pero hablamos también con la gente de la primaria Segurola y el Mauro Fernández, para hacerlo además en Venancio Flores y San Nicolás. Serían dos espacios verdes nuevos”, comenta el profesor de biología, con un itinerario lleno para este 2026. La ilusión de transmitir conocimiento y formar personas se nota en la perspicacia con la que explica sus proyectos. Lo cierra Federico Colombo, con otra iniciativa: “Vamos a tratar de trabajar con Escuelas Abiertas, el vivero de la ciudad y la facultad de ciencias exactas y naturales para que un lago artificial muy grande que está en el parque de la ciudad se convierta en el aula a cielo abierto más grande que tengamos”.