Las escuelas artísticas de la Comuna 10 tomaron la escuela y la palabra

Las escuelas artísticas de la Comuna 10 tomaron la escuela y la palabra

septiembre 28, 2022

El martes 27 de septiembre, estudiantes de la escuela de Danzas N°2 “Jorge Donn” y la Escuela de Bellas Artes “Rogelio Yrurtia” hicieron pernocte y toma de escuela en reclamo de pasantías genuinas como prácticas de sus trayectos de formación y de mejoras edilicias, alimentarias. “Por día llegan a la escuela 170 viandas para 600 estudiantes que estamos circulando desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche” comentaron a este medio estudiantes del Yrurtia.

 

 

Escribe: Perla Natalia Castillo

 

 

Ante la falta de diálogo con el Ministerio de Educación de la Ciudad y reiterados reclamos no atendidos, estudiantes de nivel medio de la Ciudad de Buenos Aires decidieron tomar las escuelas para visibilizar las problemáticas que habitan en ellas, mostrando las consecuencias concretas del día a día y a largo plazo que deben atravesar ante la falta de inversión de parte del Estado. En la Comuna 10, se plegaron a la medida el ESEA Jorge Donn, ubicada en la calle Magariños Cervantes 5068, y Rogelio Yrurtia, ubicada en la Av. Juan B. Alberdi 4139.

 

 

Son varios puntos que nos interpelan, pero lo que  más nos está chocando actualmente es el tema de las viandas. La comida no nos está alcanzando y viene en condiciones desagradables. No trae ningún tipo de información nutricional, simplemente la fecha de caducidad que siempre suele ser el mismo día o al siguiente”, comentaron a este medio, estudiantes de la ESEA Rogelio Yrurtia.

 

 

 

 

 

 

En el Yrurtia, con una jornada escolar que ronda las 10 horas, el ministerio de Educación manda 172 refrigerios para los casi 600 estudiantes que cursan diariamente. El menú, que se repite diariamente y por el cual el gobierno de la Ciudad paga 186 pesos, consiste en un pebete con una feta de paleta y una de queso, acompañado de una fruta o barra de cereal de tercera marca.

 

La empresa a cargo es Servicios Integrales de Alimentación S.A., empresa que acaba de renovar contrato hasta 2025 y va a recibir más de 3000 millones por este servicio que realiza en diversas escuelas de la Ciudad, pese a las múltiples denuncias que acumula en diversos servicios que brinda.

 

 

 

Ante esta situación que no parece ser noticia, ya que hace mucho tiempo que las comunidades escolares vienen reclamando por la mala y escasa calidad de la comida, lxs estudiantes lo resuelven comprando en los bufetes o llevando viandas de sus casas, en el mejor de los casos.

“Es el derecho de las niñas, niños y adolescentes a una vida digna, a la alimentación, ¿qué está pasando?, ¿cómo cumple con eso el Estado? No lo hace, y es su responsabilidad”, reflexionaban las estudiantes del Yrurtia, como queriendo comprender qué está pasando, cómo puede haber tanta desidia y maltrato para con ellxs.

 

El tema de las viandas es sólo uno de los puntos que se replica en todas las escuelas de la Ciudad. Otro está relacionado con las condiciones edilicias. «Cae agua de los techos, pasando por cables. Siempre hay algo que se está rompiendo, si no es una puerta, es una ventana, un caño. Las placas de durlock de los techos están desprendidas, en cualquier momento se nos caen en la cabeza», describen.

Respecto al estado de la infraestructura escolar, en la primera mitad del año, el gobierno ejecutó menos de un tercio del presupuesto asignado a Infraestructura escolar. Sobre $3.240 millones sólo ejecutó $1064 millones. El dato es sumamente preocupante ya que el presupuesto en infraestructura escolar viene siendo recortado año tras año. Un dato relevante es que el presupuesto 2020 destinado a esta área era de $3068 millones, de los cuales, ese año, sólo ejecutaron $941 millones. El ministerio de Educación porteño tampoco está ejecutando el dinero que le transfiere la Nación para esta área: de los 230 millones de pesos destinados a que mejore la infraestructura escolar, sólo utilizó poco más de $7 millones, es decir, el 3%.

«Esta escuela costó mucho conseguirla, cuando estábamos en el otro edificio era un desastre, y cuando conseguimos este fue una alegría, porque es el triple de grande, pero hay un montón de problemas. Nosotros también compartimos el edificio con una primaria y cuando bajamos a los recreos ellos están saliendo y nos cruzamos constantemente. Lo peor es que esa primaria no existía previamente, no es que tenían un edificio en mal estado y los movieron acá, sino que la crearon específicamente dentro de la nuestra”.

 

 

 

 

Bailar entre goteras y paredes de cartón

Al igual que lxs estudiantes del Yrurtia, en la ESEA Jorge Donn se replicó el mismo reclamo sobre la carencia de las viandas, donde no llegan a cubrir la mitad de la matrícula, no contando con comedor y recibiendo todos los días el mismo menú: un sándwich con una fruta en mal estado, para pasar todo el día dentro de la escuela.

 

 

En el Yrurtia lxs estudiantes se encuentran haciendo pasantías en la Fundación Klemm, donde sus prácticas están relacionadas al arte, algo que se logró  gracias a la articulación de docentes con el espacio. Pero lxs estudiantes de la escuela Jorge Donn se ven obligados a realizar prácticas que no hacen a su formación y exponiendo también a lxs infantes que son parte de las prácticas, y en caso de negarse reprueban la materia.

 

“Nuestras pasantías se tratan de dar clases a las niñeces hasta cinco años. Y nosotras no estamos pedagógicamente aptas para dar clases, porque no estamos cursando un profesorado, ni tenemos materias pedagógicas como para dar clases de danza, más teniendo en cuenta que es un nivel inicial o nivel primario. Nosotras estamos cursando la carrera de intérprete que no cuenta con esos recursos”, manifestaron estudiantes que participaron del pernocte en la escuela Jorge Donn.

 

 

 

 

También manifestaron sufrir diferentes tipos de amenazas por parte de la institución y el Ministerio.

“Por ser un colegio de danza,  tenemos funciones y salidas didácticas a distintos lugares y nos amenazan con que nos van a sacar nuestra última función de fin de año y generan miedo en toda la comunidad y en todos los estudiantes, porque realmente es todo lo que esperamos este año, poder tener nuestra función. Que nos corran con eso es bastante terrible».

 

«El tema de las salidas didácticas, las cancelaron en este colegio y en otros. En algunas escuelas cortaron el agua y el gas cuando estaban en pernocte. No quieren que estemos diciendo lo que pasa, no les gusta. Están intentando apretar para que no podamos manifestarnos ni hacer nada y con eso nos damos cuenta que no les importa nada nuestra educación y no nos quieren cuidar” concluyeron las estudiantes del ESEA en danza.