Un proyecto impulsado por La Libertad Avanza propone habilitar la transformación de empresas estatales porteñas en sociedades anónimas. La iniciativa alcanza a organismos clave como SBASE, AUSA, FACOEP y la Corporación Buenos Aires Sur, y genera preocupación por el futuro de servicios públicos, tierras estratégicas y espacios comunitarios.
Escribe: Leandro ManganelliUn proyecto impulsado por La Libertad Avanza propone habilitar la transformación de empresas estatales porteñas en sociedades anónimas. La iniciativa alcanza a organismos clave como SBASE, AUSA, FACOEP y la Corporación Buenos Aires Sur, y genera preocupación por el futuro de servicios públicos, tierras estratégicas y espacios comunitarios.
Después de lo que significó la Ley de Hojarasca en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -proyecto que, con la excusa de derogar leyes “obsoletas”, incluyó en su listado una ordenanza que protegía a los espacios verdes públicos de concesiones y permisos de uso por parte de privados-, una versión porteña de la Ley Bases irrumpió en la agenda.
La Ley Bases tiene uno de sus puntos álgidos en la privatización de las empresas de CABA que tengan participación estatal. “Lo que hace es introducir fuertes recortes en el estado y la privatización de empresas estratégicas de la ciudad”, dice María Eva Koutsovitis, ingeniera hidráulica e integrante del Observatorio de la Ciudad. Este proyecto de ley, para ser aprobado, requiere de una mayoría especial en los votos: es decir, 40 positivos sobre 60 posibles. Siendo esta una iniciativa impulsada por La Libertad Avanza, con Pilar Ramírez a la cabeza -jefa de bloque de dicho partido en la Legislatura-, son los sectores de Fuerza por Buenos Aires y el Frente de Izquierda los que podrían imposibilitar esta ley, ya que cuentan con 22 legisladores/as en total.
¿Qué empresas podrían convertirse en sociedades anónimas con la implementación de la Ley Bases en CABA?
Facturación y Cobranza de los Efectores Públicos (FACOEP), que se encarga de recuperar pagos de salud para personas con prepaga u obra social, y usa ese dinero para reforzar la salud pública de la Ciudad. Según Koutsovitis, la privatización de FACOEP le generaría a la S.A. hacerse de la “base de datos de pacientes y del derecho exclusivo de cobrarle a las prepagas y obras sociales” cuando alguien con cobertura se atienda en el sistema público. “Nuestros datos de salud van a quedar en manos de una corporación privada -denuncia Koutsovitis-. Hay una lógica de instalar un discurso de que el problema tiene que ver con los sectores medios, con las personas migrantes que accedan al servicio público de educación o se atiendan en los hospitales”.
Corporación Buenos Aires Sur, encargada del desarrollo de la zona sur de la Ciudad, que siempre se vio opacada por el norte porteño. Este organismo es dueño del Parque de la Ciudad, del Parque Roca y hasta de terrenos que entrega en comodato al Club Deportivo Español, histórico rincón de contención social del barrio de Parque Avellaneda y alrededores. “Compromete que el Estado pueda realizar políticas de vivienda social a gran escala”, advierte Koutsovitis, también docente universitaria en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
SBASE, la entidad dueña de la red de subtes de CABA, que además de contar con más de 60 kilómetros de extensión por debajo de la Ciudad, tiene en su poder locales comerciales e infraestructura de un gran valor ubicada en puntos estratégicos de Buenos Aires, como lo es el taller de la Línea A, ubicado en José Bonifacio y Emilio Mitre -pleno barrio de Caballito-.
AUSA, creada en la década del 70 para la construcción de la red de autopistas porteñas, que además de los kilómetros que posee a lo largo de la Ciudad, es dueña de corredores urbanos y de los bajo autopistas, zonas en las que se asentaron clubes de barrio como el Polideportivo Leones o el centro de jubilados y pensionados La Amistad, por nombrar algunos rincones de la Comuna 10.



