Proponen regular el ingreso de micros a la zona comercial de Avenida Avellaneda

Proponen regular el ingreso de micros a la zona comercial de Avenida Avellaneda

agosto 7, 2026

Un proyecto presentado en la Legislatura porteña busca ordenar el ingreso y egreso de colectivos de larga distancia que trasladan compradores del interior hacia el polo comercial de Flores. La iniciativa propone espacios exclusivos para ascenso y descenso, un límite de 30 minutos y playas de espera fuera de la zona.

 

Un proyecto de ley presentado en la Legislatura de la Ciudad busca establecer un sistema específico para regular el ingreso de micros de larga distancia a la zona comercial de la Avenida Avellaneda, en Flores. El objetivo declarado es ordenar el tránsito, mejorar la seguridad peatonal y facilitar el acceso de compradores provenientes de otras provincias al principal polo textil mayorista de la Ciudad.

El área alcanzada por la iniciativa comprende el sector delimitado por las avenidas Avellaneda, Rivadavia, Chivilcoy, Terrada y Gaona, junto con sus calles transversales. Según los fundamentos del proyecto, se trata de una zona que concentra más de 7.000 locales comerciales distribuidos en unas 80 manzanas, con una fuerte presencia de comercios mayoristas de indumentaria.

Micros con espacios exclusivos y hasta 30 minutos

La propuesta plantea crear espacios exclusivos para micros de larga distancia, donde puedan detenerse para dejar y recoger pasajeros. Cada tramo tendría al menos dos lugares señalizados y los vehículos podrían permanecer allí durante un máximo de 30 minutos.

Una vez finalizado el ascenso o descenso, los micros deberían abandonar el lugar. Si permanecieran más tiempo, la situación sería considerada estacionamiento y quedaría sujeta a las sanciones previstas por la normativa porteña.

El sistema funcionaría de 5 a 16 horas durante los días hábiles. Fuera de ese horario, los espacios destinados a los micros podrían utilizarse como estacionamiento medido para vehículos particulares.

Además, los colectivos que lleguen antes del horario asignado deberán permanecer en playas de espera ubicadas fuera del área comercial, hasta que tengan autorizado el ingreso para realizar la operación.

También busca ordenar la carga y descarga

El proyecto establece que las zonas de carga y descarga existentes deberán utilizarse exclusivamente para esa actividad durante los horarios establecidos. Quedaría prohibido utilizarlas como estacionamiento para autos, motos, vehículos de reparto o micros.

La iniciativa también contempla que los micros apaguen sus motores cuando la detención supere los tres minutos, salvo excepciones vinculadas con cuestiones de seguridad, condiciones climáticas o necesidades técnicas.

Un sistema con turnos y controles

El Ministerio de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad sería la autoridad encargada de implementar el sistema. Entre sus funciones estaría demarcar los espacios, controlar el cumplimiento de la normativa y crear un sistema digital de turnos o reservas para que las empresas de larga distancia puedan programar sus ingresos.

Antes de ponerlo en funcionamiento, el Gobierno porteño debería realizar un estudio de impacto vial y peatonal para determinar qué calles son adecuadas para la circulación de los micros y evaluar sus efectos sobre el tránsito, los peatones, el transporte público, las escuelas y los centros de salud de la zona. Los resultados deberían ser publicados en el sitio web oficial de la Ciudad.

Las empresas también tendrían que informar con al menos 48 horas de anticipación el recorrido previsto y el horario de llegada y salida de sus unidades.

El argumento de los comerciantes

Los fundamentos del proyecto sostienen que la llegada de compradores desde distintos puntos del país en micros fue históricamente un factor importante para la actividad comercial de Flores y Floresta.

Según el texto, la falta de un esquema específico para los micros provocó conflictos de tránsito y dificultades para el ascenso y descenso de pasajeros. A esto se sumaron controles y sanciones que, de acuerdo con los autores de la iniciativa, terminaron desalentando el ingreso de estos vehículos a la zona.

El proyecto cita a comerciantes nucleados en ACOMA y FECOBA, quienes señalaron que la caída de las ventas llegó a superar el 20% en algunos períodos. También sostiene que los compradores provenientes del interior se redujeron hasta aproximadamente un tercio del nivel anterior debido a las dificultades para llegar directamente al polo comercial.

Los fundamentos agregan que la Avenida Avellaneda registró durante los primeros meses de 2026 un fuerte aumento de locales vacíos: 160% en apenas dos meses y 73,3% interanual, según datos atribuidos a la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.

Evaluación después de un año

El proyecto establece que, doce meses después de su entrada en vigencia, el Gobierno deberá presentar ante la Legislatura un informe sobre el funcionamiento del sistema.

El informe deberá incluir la cantidad de micros que utilizaron los espacios, el impacto sobre el tránsito vehicular y peatonal, la evolución de la actividad comercial, las infracciones registradas y posibles modificaciones para mejorar el funcionamiento.

La iniciativa busca, en definitiva, compatibilizar el movimiento de micros de larga distancia con la actividad comercial y el tránsito cotidiano de la zona de Avenida Avellaneda, mediante un esquema de ingreso programado, descenso y ascenso rápido y salida obligatoria de los vehículos.